libertad

China, un gigante tecnológico que vigila a sus ciudadanos y aplica censura extrema en las redes

Censura China

No tiene nombre hasta dónde puede llegar la censura en la dictadura china, ayudándose de las tecnologías más avanzadas del momento, como gran potencia tecnológica que son. Entretanto, la comunidad internacional asiste impasible a este atropello intolerable a derechos y libertades que es práctica habitual en el mayor país del mundo e inminente primera potencia económica mundial. Nadie mueve un dedo, nadie condena, nadie comenta siquiera.

Cataluña, punto de no retorno

España, Cataluña, ¡nos queremos!

Hoy es el día.

El "problema catalán" ha llegado a un punto de no retorno. Y ha sido hoy. La insoportable manipulación, ante la que la ciudadanía no estamos sabiendo reaccionar, nos aboca a todos al abismo a una velocidad vertiginosa.

La ausencia de una auténtica democracia es lo único que justifica la escandalosa ineptitud de nuestros representantes en todos y cada uno de los ámbitos.

Y sólo esto permite que su negligente gestión no vaya a pasarle factura a ninguno de ellos. Por lo que parece, nosotros, como sociedad, no estamos por la labor de reclamarles esa responsabilidad que nos deben. Ni, por supuesto, podemos esperar que los partidos o bandos políticos de los respectivos reconozcan sus errores o exijan rectificaciones. Mucho discurso y, a la hora de la verdad, ninguna altura política en beneficio de la ciudadanía. Tan sólo dislates, a cual mayor que el anterior.

Durante mucho tiempo, ambas partes han estado jugando a la provocación mutua. Lo único que buscaban lograr es aquello que (se supone) la sociedad estaba reclamando evitar.

Ahora, ambos han logrado lo que buscaban. Y ya no hay vuelta atrás. Seguramente ambos estarán muy satisfechos, pese a disimularlo con un pésimo teatro manipulador.