Soberanía tecnológica y formación en la nube (o sincronicidad y serendipia en un sábado cualquiera)

Nunca dejará de maravillarnos cómo nuestras vidas se mueven al ritmo constante de la sincronicidad y la serendipia.

La cuestión es que ayer sábado a mediodía rompí mi rutina para acudir al encuentro de un grupo de conocidos. Y este, a su vez, me condujo inesperadamente por la tarde a otro espacio donde otro grupo abordaría cuestiones relativas a ciertas inquietudes que llevo dando vueltas desde hace algún tiempo.

Habían organizado un taller sobre "Soberanía tecnológica, espacios colectivos de aprendizaje y DIWO". Y nos muestran un vídeo. Una charla en TED, de hace cuatro años, del científico y formador hindú Sugata Mitra:

Cómo evitar ser estafado en una tienda online como Amazon

Los timos (scams) en la red son cada vez más sofisticados y la imaginación del timador no conoce límites. Este es un ejemplo real con el que acabo de toparme en Amazon.com.

Un vendedor pretendía convencerme para pagarle un artículo con una tarjeta regalo de Amazon. Si lo hubiera hecho, jamás hubiera recibido el artículo "comprado" ni hubiera podido reclamar mi dinero, y hablamos de un importe considerable.

Así es como funciona:

Hay perfiles de vendedores falsos que ofrecen artículos muy atractivos a precio de chollo (por ejemplo, a un 50% de su precio habitual) y con existencias muy limitadas, como sólo 1 artículo disponible. Para justificar ese precio de ganga, ofrecen el artículo como usado. Afirman que su estado es impecable, pero que Amazon no les permite venderlo como nuevo.

Además, te piden contactar por e-mail antes de efectuar la compra. Al hacerlo, aparte de sacarte algunos datos personales para el supuesto envío (tu nombre completo, dirección y teléfono, que tú les facilitas con sumo gusto), de inmediato dejan como no disponible en Amazon el artículo en cuestión y te indican que proceden a tramitar una solicitud a Amazon para que puedas efectuar el pago con toda seguridad (a través de la propia web de amazon.com) y de esa forma te reservan el artículo en exclusiva.

Dado que todo se hará sin salir de los cauces de Amazon, todo parece legal y seguro.

Manual para ganar unas terceras Elecciones con desdén, por correo y en Navidad

O Rajoy, o elecciones el día de Navidad"Rajoy será presidente en septiembre o habrá elecciones el día de Navidad", amenazan hoy las noticias.

Elijan ustedes, hagan el favor, entre susto o muerte.

Así es la mofa nacional que no cesa. Y al populacho no se nos ocurre más que reirles su maldita gracia, y yo no se la veo por ningún lado.

De nuevo, las redes hierven en un derroche de ingenio. El hashtag ‪#‎Navidad‬ acumulaba anoche 50.000 tuits y subiendo.

Hay que ver qué arte el nuestro, ¿eh?, siempre haciendo guasa de nuestras peores desgracias. Ya lo dice el refrán: penas con pan, son menos.

Pues eso...

La Prensa, titulando con amenzas.

Nuestros políticos, 100% incompetentes, en su línea. Pero –ojo– demostrando que son unos profesionales inigualables de la tomadura de pelo. Y es que, no en vano, eso lo practican a diario. Y gracias a ello, bien que disimulan lo suyo. No hay incompetencia que no pueda ocultarse con una buena argucia. O, cuando menos, logras desviar la atención hacia algo más llamativo que tu labor, que pasa a un segundo plano. O incluso, con algo de suerte, se olvida.

La diferencia entre comunicarse e informarse: ¿crea internet guetos y afianza las desigualdades?

¿Crea internet guetos y afianza las desigualdades?

Comunicarse o expresarse en las redes no implica informarse.

Hay expertos que afirman que las redes fomentan los guetos o grupos cerrados debido a que tendemos a filtrar a nuestros contactos por afinidad. Encerrarnos en guetos nos desinforma, ya que perdemos la perspectiva global y tendemos a pensar –erróneamente– que lo que muestra nuestra pantalla refleja e interpreta de forma suficiente cuanto sucede en nuestro entorno.

Además, hay quienes no usan las redes con fines informativos, sino únicamente para expresarse o comunicarse con un limitado grupo de personas. De hecho, aun teniendo muchos amigos en Facebook u otras redes, los algoritmos se encargan de mostrarnos solo las publicaciones de un reducido número de contactos, casi siempre los mismos, privándonos de relacionarnos espontáneamente con el resto.

Sufrimos de este modo un aislamiento informativo que nos aporta una visión parcial de las cosas. Creemos estar sometidos a una "sobreinformación" continua, pero es una falsa sensación: en lugar de sobreabundancia de información, lo que habitualmente recibimos es un bombardeo de mensajes. No conviene confundir información y comunicación, pues son conceptos bien distintos. Podemos no dejar de comunicarnos, pero ello en absoluto va a garantizar que estemos bien informados.

"Regreso al futuro" en la Casa Blanca de Obama

"Back to the Future Day" en la Casa Blanca (White House) de los EEUU.

Tal día como hoy, 21 de octubre de 2015, a las 4:29 pm, hora local de California (EEUU), un joven llamado Marty McFly (interpretado por el Michael J. Fox de 1985) acompañado de su novia Jennifer y de un alocado científico "a lo Einstein" de nombre "Doc" (Doctor) Emmet Brown, irrumpirían en Hill Valley a bordo de un Delorian (máquina del tiempo camuflada como un automóvil moderno) procedentes de tres décadas atrás.

La conocida escena de "Regreso al Futuro II" (1989) fijó para hoy la fecha de llegada del Delorian. Pero ese futuro casi nunca resulta ser como lo imaginábamos, y en esta ocasión no se parece mucho al que imaginó Robert Zemeckis. Seguramente, la autopista del tiempo tomada por McFly y su amigo el doctor les condujo a un universo paralelo a este nuestro.

El futuro convertido en presente, como cualquier viaje, acaba deparándonos sorpresas y decepciones.

Las redes sociales no son responsables de asesinatos, miseria moral o falta de calidad democrática

Siento vergüenza, mucha vergüenza. Pero ajena. De unos y de otros, de todos en general.

A media tarde de ayer una mujer asesinó a Isabel Carrasco, presidenta de la Diputación de León y del Partido Popular en esta provincia.

Horas más tarde tuve que cerrar Twitter. No soportaba seguir leyendo barbaridades a costa de un asesinato, muchas de ellas procedentes de gente muy joven. Me invadió la tristeza, la impotencia más absoluta.

Preferí refugiarme en el silencio y lamentar, con tremenda pesadumbre, el desolador panorama al que ha quedado reducido este país llamado España.

Como lo lamenté cuando algunos se alegraron por el accidente grave de Cristina Cifuentes, quien debería ofenderse menos y entender el porqué de tanta inquina contra ella. No, no es una cuestión política, sino moral.

Hoy me apena, nuevamente, descubrir que un nada despreciable grupo de personas, si es que merecen ser llamadas así, se siguen alegrando del asesinato de lo que para ellos es "una pepera". Y me cuesta trabajo creer que alguien haya compuesto una canción para celebrarlo, mientras varios insensatos se unen a la celebración y difunden el vídeo.

Afortunadamente, son una minoría. Están incurriendo en una apología violenta del delito de asesinato, y no me cabe ninguna duda de que el autor de ese despropósito será detenido. Por mucho menos se ha juzgado y detenido a otros jóvenes recientemente.

Adiós, Suárez. Adiós, Transición. Hola, Democracia.

Es obligado referirme a Adolfo Suárez en el día de su despedida.

Ese hombre sobre el que tantas barbaridades están vertiendo algunos estos días desde las redes sociales (y es que el desconocimiento es muy atrevido), y sobre el que también se están lanzando elogios seguramente gratuitos, asumiendo mitos de esta Democracia nuestra de cartón piedra con la que aún se pretende seguir decorando un vertedero putrefacto que se ha vuelto casi inhabitable.

Todos mis respetos por la figura de Suárez y su valentía en un período crítico para España, en aquella España más plural, en la que existían más posiciones que las izquierdas y las derechas. Pero quiero hacerlo prescidiendo de mitos y desde la distancia que imponen los muchos enigmas que se nos ocultan sobre un período histórico llamado Transición democrática. Y si aún se nos ocultan, será por algo.

Con Adolfo Suárez muere también la Transición iniciada por el régimen de 1978. Y se muere por agotamiento. Agoniza por falta de cuidados y por un maltrato intensivo de la Constitución.

Sin memoria, no somos nada.